Uñas lindas no es solo esmalte bonito.
Muchas veces, sin darnos cuenta, repetimos hábitos que poco a poco las debilitan, las quiebran y las dejan sin vida.
Spoiler alert 🚨: no, no siempre es culpa del gel.
💅 1. Retirar el gel o acrílico arrancándolo
Sí, lo sabemos… da satisfacción 😅
Pero es uno de los errores más agresivos para la uña natural.
Cuando arrancas el producto, te llevas capas completas de la uña, dejándola delgada, sensible y quebradiza.
👉 Lo correcto: retiro profesional, con técnica y paciencia.
🧴 2. Usar las uñas como herramienta
Abrir latas, despegar etiquetas, rascar superficies duras…
Tus uñas no son navajas suizas, aunque sean largas y resistentes.
👉 Consecuencia: microfracturas que luego se convierten en quiebres.
💦 3. Exponerlas constantemente al agua y químicos
Lavar platos sin guantes, usar cloro, detergentes o desinfectantes fuertes reseca la uña y la vuelve frágil.
👉 Tip pro: guantes + hidratación diaria = uñas felices.
⏰ 4. Dejar pasar demasiado tiempo entre mantenimientos
Cuando el crecimiento es excesivo, el peso del producto cambia y aumenta el riesgo de levantamientos y quiebres.
👉 Regla de oro: mantenimiento cada 2–3 semanas (dependiendo del crecimiento).
🧪 5. Productos de baja calidad
No todo lo barato sale caro…
pero en uñas, muchas veces sí.
Productos no certificados pueden provocar debilitamiento, alergias o manchas.
👉 Dato real: la calidad del producto importa tanto como la técnica.
✂️ 6. Limar incorrectamente en casa
Limar de un lado a otro, usar limas muy agresivas o hacerlo sobre uñas secas puede provocar que se abran en capas.
👉 Mejor opción: limado suave, en una sola dirección o dejarlo en manos profesionales.
🌵 7. No hidratar cutículas
La cutícula protege la matriz de la uña.
Cuando está seca, se rompe, se levanta y deja la uña más vulnerable.
👉 Solución sencilla: aceite de cutícula TODOS los días.
🧠 8. Pensar que “descansar” siempre es la solución
No siempre necesitas quitar todo para que la uña se recupere.
Muchas veces, una buena técnica y productos adecuados protegen más de lo que dañan.
👉 Clave: escuchar a tu uña y asesorarte con un profesional.
✨ En conclusión
Tus uñas hablan…
y cuando se quiebran, se pelan o duelen, están pidiendo ayuda.
La belleza no debería doler ni comprometer tu salud.
Invertir en cuidado profesional no es un lujo, es autocuidado 💖

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