Limpieza rápida: Lava tu rostro con un limpiador suave para eliminar impurezas y exceso de grasa. Tónico : Usa un tónico para equilibrar el pH de tu piel y prepararla para los siguientes pasos. Hidratación: Aplica una crema hidratante adecuada a tu tipo de piel para mantenerla fresca y nutrida. Protector solar: No olvides usar protector solar, incluso si es un día nublado, para protegerte de los rayos UV. Cuidado de los ojos: Usa una crema específica para el área de los ojos para reducir hinchazón y ojeras. Mascarilla rápida (opcional) : Si tienes un par de minutos extra, una mascarilla en gel o sheet puede dar un impulso extra a tu piel. Recuerda que la constancia en estos pasos, aunque sean cortos, hace una gran diferencia en la salud y belleza de tu piel.