**¿Diseño de Color + Alaciado Progresivo?
La Combinación Que Está Destruyendo Melenas (Y Por Qué Debes Evitarla)**
En el mundo de la belleza todo avanza rápido, pero hay reglas que siguen siendo oro puro… y una de las más ignoradas (y peligrosas) es ésta: jamás combinar un diseño de color con un alaciado progresivo en la misma temporada.
Parecen la pareja ideal… pero juntas son un cóctel destructivo para la fibra capilar.
La verdad detrás del color
Cuando realizas un diseño de color —ya sea balayage, babylights, iluminaciones o una decoloración completa— el cabello pasa por un proceso químico que abre la cutícula, disuelve pigmentos y modifica la estructura natural del pelo.
Resultado: una melena hermosa, sí, pero temporalmente frágil, más porosa y susceptible a deshidratarse.
¿Y qué hace un progresivo?
Los alaciados progresivos suelen contener altas temperaturas (plancha a 200–240°C) y químicos que “sellan” la fibra para dar ese efecto lacio y brillante.
Para lograrlo, el cabello debe estar físicamente fuerte, con su cutícula sana y capaz de resistir calor extremo.
Cuando aplicas progresivo sobre un cabello ya sensibilizado por el color…
el desastre está casi garantizado.
¿Qué pasa cuando los combinas?
Una palabra: quiebre. Y no del bonito.
Aquí el desglose real:
1. La fibra se vuelve elástica y se rompe
El cabello recién decolorado o teñido está “esponjado” internamente.
Si encima lo sometes a calor extremo, la queratina se debilita y literalmente: se parte.
2. Pierdes el color (y rápido)
Los químicos del progresivo alteran el PH y arrastran pigmentos.
Adiós tonos beige, adiós mieles, adiós rubios cuidados.
Resultado: color opaco, verdoso, cenizo o parchado.
3. La cutícula no logra sellarse
Las dos químicas pelean entre sí:
el color quiere que la cutícula respire y se estabilice,
el progresivo quiere forzarla a cerrarse.
¿Conclusión? Cutícula rota, frizz eterno y puntas abiertas.
4. El cabello cambia de textura
La mezcla de ambos procesos puede dejar la melena sin forma, sin cuerpo y sin vida.
Ese “lacio bonito y brilloso” del progresivo simplemente no sucede cuando el cabello está demasiado débil.
**¿Y si lo haces al revés?
Primero progresivo y luego color… ¿funciona?**
Tampoco.
El progresivo forma una capa protectora alrededor del pelo,
que impide que los pigmentos del tinte penetren bien.
Eso significa:
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el color no agarra,
-
queda más oscuro o más claro de lo deseado,
-
o no dura nada.
Es literalmente tirar tu inversión a la basura.
Entonces… ¿cómo lo hago bien?
Regla de oro:
Entre diseño de color y progresivo deben pasar mínimo 365 días.
Tiempo suficiente para que la fibra se estabilice.
¿Y mientras?
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Tratamientos nutritivos y reconstructivos
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Selladores de cutícula
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Mascarillas ricas en proteínas y ceramidas
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Evitar herramientas de calor
Así preparas tu melena para cualquiera de los dos procesos… pero de forma segura.
Conclusión
Color + progresivo puede sonar tentador, pero es una combinación que ningún profesional serio recomienda.
Tu cabello es como una prenda fina: si la maltratas, no hay vuelta atrás.
Lo mejor es respetar sus tiempos, agendar los servicios correctamente y darle los cuidados que merece.
Porque el secreto de un cabello espectacular no está en hacer más…
está en hacerlo bien.

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