E l secreto de un diseño de color espectacular no está solamente en aclarar el cabello, sino en saber cómo conservar la belleza de lo que ya se ha creado. Hay algo irresistible en un balayage bien realizado: esos reflejos luminosos que se mezclan delicadamente con el color natural, las dimensiones que aportan movimiento y ese efecto sofisticado que parece iluminar el cabello sin esfuerzo. Pero, ¿qué sucede cuando llega el momento de retocarlo? Muchas veces pensamos que un retoque consiste simplemente en volver a aplicar producto aclarador sobre las mismas zonas. Sin embargo, detrás de este procedimiento existe un trabajo técnico mucho más detallado de lo que imaginamos. Y aquí viene algo importante: un retoque de balayage no consiste en repetir el trabajo anterior, sino en perfeccionarlo y preservar el resultado que ya existe. 1. Cada mechón tiene una historia Cuando realizamos un diseño de color, los mechones previamente aclarados ya han pasado por un proceso químico. Esto signif...