Las cejas enmarcan el rostro y definen la expresión. Por eso, su depilación debe ser precisa, suave y respetuosa con la piel. Aunque la cera suele verse como un método rápido, no es la opción más segura para esta zona tan delicada . 1. La piel del área es extremadamente fina La piel de las cejas es mucho más delgada que la del resto del rostro. La cera trabaja con calor y tracción, lo que puede provocar: Irritación intensa Enrojecimiento prolongado Sensación de ardor Con el tiempo, esta agresión repetida puede debilitar la piel. 2. Riesgo de flacidez prematura Al retirar la cera, la piel se estira bruscamente. Este movimiento constante favorece la pérdida de elasticidad , provocando flacidez en el párpado superior, una de las zonas que más delata el paso del tiempo. 3. Manchas y oscurecimiento La cera puede causar hiperpigmentación, sobre todo en pieles sensibles o expuestas al sol. Esto genera manchas difíciles de corregir y un aspecto desigual alrededor de las ce...